lunes, junio 27, 2011

La casa donde no pasé mi infancia

Es una que no conocí y que ahora muchos años después le presto atención, mucho más a las fotografías, que aunque primera vista solo estén para que todo el mundo las vea no dicen mucho o no digan nada, el día de ayer pasé revista y me dejaba envolver por la historia detrás de cada una de ellas, había una de la cual no me acuerdo, pero tenía 9 años... O menos, pero esta colgado como fiel recuerdo de una fiesta navideña, nadie podría imaginarse las historias que el futuro les estaría diciendo a todos los que estuvimos en la foto.

Hay una pared que cuenta la historia de casi todos mis tios y sus bodas, y otras de ellos y su juventud, otra de ellos y sus familias. Historia de sus historias, nuestras historias.

Esa casa es reciente, pero puede resumirse a mis abuelos en cada uno de los cuartos donde suelen pasar algo de su tiempo; a mi abuela su cuarto de la costura y a mi abuelo el de herramientas.

Casi 6 meses después de mi ultima visita y no se cuántas otras ocasiones que he estado ahí me voy fijando bien en el detalle de las paredes y de las fotos que se encuentran a lo largo del primer piso.

Ayer posiblemente es un día que no vaya a olvidar, único esencialmente desde el momento en que desperté hasta que finalmente logré conciliar el sueño. En ese poco rato aprendí sobre mi y aprendí a entender a algunas personas -hay unas que simplemente no es posible-; aprendí el incalculable valor de las palabras dichas en su momento o en la sombra que queda de las palabras cuando te las quedas aún cuando fueron hechas para alguien, en el mutis absoluto.

Esa casa a la que todo el mundo entra y sale; pero pocos le dan la atención y el espacio para quedarse grabada dentro de los recuerdos. La casa de mis abuelos.

1 comentario:

Anny dijo...

Retomaste...el gusto por expresar...por poner con palabras lo que piensas y lo que sientes...
Frase que me pega..."esa casa en la que tomo mundo entra y sale...pero pocos le dan la atención....la casa de mis abuelos..."
cierto es que aqui aplica la de tampoco a los adultos mayores les damos esa atención que merecen...y si la casa hablara por si...que de historias no contaría...cada minusculo centimetro de ella nos llenaria de anecdotas, risas y platicas...Gracias por llevarnos de nuevo de la mano a esos recuerdos...tienes el Don de transportarnos a ellos, a esos momentos y a lo q tu ves...mientras escribes