viernes, diciembre 18, 2009

Trabajo

Hoy trabajo hasta tarde, muy tarde. Llegué por ái de las 11.20 am y pretendo salir como a las 4 am de mañana. El trabajo es un tanto diferente al de las demás personas, frecuentemente expuesto a grandes presiones por parte de los clientes, cuando se sale solo se tienen 2 emociones equivalentes al de 2 equipos que disputan una final.

Se puede salir con un muy buen sabor de boca sintiéndote grande por haberte rifado 24 o 36 horas seguidas o simplemente salir con pensamientos agobiantes y un cansancio para tumbarte en la cama un día completo. De estos días puedo decir que he aprendido más que un año completo de trabajo metido en una oficina siguiendo una rutina que a la larga termina matando toda aspiracion de crecimiento y que invariablemente termina por convertirse en una losa tan pesada de cargar que te asfixia y te fastidia.

En estos días el pensamiento más recurrente es: que bueno que no estoy metido en una oficina haciendo lo mismo de todos los días, conviviendo con las mismas personas, aguantando los mismos comentarios, sobreviviendo a radio pasillo, entrar siempre a la misma hora y no tener una hora de salida fija nomás por que 10 minutos antes de salir te avisan que tienes junta y tienes que asistir nomás por que va a estar el subdirector del área al cual no le caes bien y el cual para tí es el mamonazo más grande del mundo o bien te alargan tu salida 2,3,4 ó 5 horas solo por que llegaron órdenes de "arriba"  y tienes que modificar todo el esquema de menús en un estatus que es "para ayer" o para el lunes a primera hora.

Otra de las cosas de las que te libras es que cuando por fin te decides irte y por mera casualidad de la vida te topas con tu superior el comentario que te hace es: fíjate que me adelantaron el plan, necesito el informe para las 8 pm, porfis ¡eh!. o más chocante todavía que ya vas en camino a tú casa y suena el celular, ver el celular de tu jefe o jefa en primera instancia sabes que no es nada bueno pero tienes que contestar solo para recibir el tan temido "necesito que te regreses en fa". Peor aún cuando te dan un celular de guardia, ái si es estar en el hoyo.

Lo bueno de mí trabajo es que cuando hay tiempos muertos por los procesos largos (como ahorita) es que puedo hacer y deshacer a mi antojo, se puede ver una película, irte a dormir, escuchar música, ver la tele (en caso que la empresa la tenga, como aquí jojo), bloggear agusto y hasta comer sin que haya un mamón que te diga que para eso hay restaurantes. Lástima que en las pinchis Lomas no haya cosas chidas para comer a esta hora, traigo un antojo terrible de estas cosas:

  • Una lasagna del centro de Coyoacán
  • Comida china
  • Unos tacos al pastor con piña
Pero a falta de esas cosas por estos rumbos, me fuí por un sub del seven eleven.

Así que, ái se ven.

Saludos a todos y buen fin.

1 comentario:

Kathy*... La Famosa Golpeadora de Hombres dijo...

Entiéndote totalmente...

Estar en oficina es bastante traumante, pero sabes, estar en una oficina en la que convivo sólo con dos personas ha sido weirdo pero a la vez intimo, es casi como una familia disfuncional NETA!...

No puedo quejarme en realidad, me gusta mi chamba jaja...